David Benefield, un pro de Full Tilt Poker, ha perdido casi un millón de dólares en menos de 48 horas jugando mesas PL Omaha. Muy pocos jugadores en el mundo están preparados para perder esas cantidades monstruosas de dinero pero Benefield tuvo que encajar en menos de 48 horas perder un total de 842.000 dólares.
Según las informaciones publicadas por Bluff Magazine, David “Raptor” Benefield, todo un profesional del poquer se dejó gran parte de su stack en las mesas de PL Omaha. La tragedia ya se gestó en la jornada de sábado cuando perdió 608.000 dólares.
Estas pérdidas de gran tamaño tuvieron su origen en la partida que le enfrentó a Patrick Antonius en los niveles más elevados de Full Tilt. En las mesas finales se dejó ante el finlandés un total de 386.000 dólares. Poco tiempo más tarde, “Raptor” se dejó ver en las mesas de PL Omaha Cap 200/400 y perdió 240.000 dólares más.
Pero el domingo, para colmo de males, Benefield siguió apostando contra Scott Palmer “Urnotindanger2” y éste le arrebató de su bankroll 234.000 dólares. Un fin de semana para olvidar para este jugador profesional de Full Tilt Poker. A pesar de estas hemorragia incesante de pérdidas, Benefield sigue manteniendo un balance positivo este año con 1,5 millón de dólares en beneficios.
Ya viene siendo un problema habitual que las compañías dedicadas por entero al sector de los juegos de azar encuentren todas las dificultades del mundo para establecer su negocio en territorio norteamericano. Esta vez son dos gigantes y competidores en el mundo del poker como Full Tilt y Pokerstars los que podrían tener problemas si realmente se regula el poker en Estados Unidos.
Frank Fahrenkopf, el presidente de la Asociación Americana de Juego concedió una entrevista a EGR Magazine y expresó su parecer con respecto al futuro del poker en Estados Unidos. La UIGEA, la ley reguladora del ámbito de los juegos de azar en Estados Unidos, se está mostrando como un auténtico cortapisas.
El destino que tendrían que afrontar tanto Pokerstars como Full Tilt si se regulara realmente el poker sería cuanto menos incierto. Grandes empresas como éstas no están para nada de acuerdo con el marco regulador de la UIGEA que cercena gran parte de los derechos de libre competencia.
Los legisladores estadounidenses no quieren permitir ni siquiera que obtengan una licencia de juego. El hecho de que puedan vender su información comercial y ganar millones de dólares por supuesto ni se contempla. Los políticos de Estados Unidos están divididos ya que saben que esta actividad económica podría reportar a las maltrechas arcas estatales una gran cantidad de dinero fresco.
El fin de semana del 27 al 29 de agosto se celebra la tercera parada de uno de los torneos más importantes a nivel nacional: las Fulltilt Poker Series. El lugar donde Juan Carlos Mortensen y Raúl Páez medirán sus fuerzas contra otros jugadores en calidad de bounties será el Casino de Torrelodones en Madrid.
Realmente hay muy pocas oportunidad de poder ver y mucho menos jugar contra uno de los jugadores españoles más internacionales: Juan Carlos Mortensen, profesional de la sala Fulltilt. Acompaña a Mortensen, Raúl Páez, un veterano jugador que también forma parte de la disciplina de Fulltilt.
Todos los participantes en este torneo que se celebra en Madrid tendrán la oportunidad de batir a estos dos jugadores que juegan en calidad de bounties por una recompensa de 1.650 euros. Será una de las pocas oportunidades en que los jugadores nacionales podrán ver a Mortensen y Páez, dos de los jugadores más mediáticos nacidos en España.
Este torneo de 1.500+150 euros de buy-in, cuenta con una dotación en premios valorada en 150.000 euros y una cobertura mediática excelente. Prueba de ello es que las mesas finales son grabadas y posteriormente son dadas en exclusiva por el programa de la cadena española cuatro, All-in. No hay duda de que se trata de uno de los eventos de mayor relevancia en el poker nacional español.
Con motivo de la celebración de uno de los eventos más importantes de las World Series Of Poker, tiene lugar una batalla de marcas. Estas firmas comerciales son de sobra conocidas en la industria del poker y no son otras que Full Tilt Poker y Pokerstars.
El enfrentamiento de estas dos marcas está personalizado por la entrega de parches a los jugadores a cambio de auspicio. El objetivo de estas dos marcas es posicionarse en el mercado televisivo a través del patrocinio de ciertos jugadores que prevén llegarán lejos. No hay que olvidar que la ronda final de las WSOP (November Nine) es uno de los acontecimientos televisivos del años.
Este año las principales salas han ofrecido patrocinios desde el primer día de competición sin saber quiénes de ellos llegarían al decisivo evento final. Finalmente de los nueve que disputarán la mesa final, siete de ellos lo harán patrocinados por Full Tilt Poker. No parece, a priori, una mala noticia para esta sala especializada de poquer.
No obstante sí lo es porque el organizador, Harrah’s, obliga a todas las salas a mostrar, como máximo, tres parches en la mesa final. Si Full Tilt tiene siete adjudicados entonces le sobran cuatro. Lo que va a suceder con estos cuatro parches restantes es una incógnita pero se ha filtrado que uno de los jugadores que lo llevará es Michael Mizrachi.