Maria Ho ha hecho unas interesantes declaraciones que al fin y al cabo sirven para reivindicar la figura de la mujer en el todavía masculinizado mundo del póquer. La jugadora filipina afincada en territorio norteamericano cree que las mujeres siguen asustándose cuando se encuentran en medio de una mesa repleta de hombres.
Por culpa de la intimidación y presión a la que están sometidas no son capaces de aprender las aplicaciones básicas del juego por lo que luego se infravaloran ellas mismas. En la misma línea anda Annette Obrestad. Por eso realza la figura de los torneos exclusivos para mujeres.
Para Ho son importantísimos ya que son un marco incomparable para que las féminas puedan “soltarse” y adquirir la experiencia necesaria para afrontar retos de mayor envergadura cuando haya hombres involucrados en la mesa de juego.
Maria Ho expresa que quizá si una mujer se siente presionada o intimidada probablemente nunca más volverá a una mesa. Deja entrever que en este mundo del poquer existe el machismo ya que siempre según Ho algunos hombres arrinconan a las mujeres al pensar que son más débiles en el juego. Maria Ho no hace más que demostrar que el poquer femenino es cada vez más fuerte.