La variante del poker conocida como Omaha no es difícil de jugar en cuanto a lo de formar jugadas, ya que al haber más cartas es más fácil encontrar tríos, escaleras y similares, pero esto hace que el juego de apuestas sea más complicado, porque los jugadores tienden a confiarse, sobre todo si vienen de jugar al Texas Holdem.
Para encontrar una estrategia de juego general para el Omaha antes habría que aclarar qué clase de Omaha, porque está el Hi-Lo, y también las variantes con limit o no limit. Para la versión con límites, hay que tener en cuenta fundamentalmente que no se puede apostar alegremente con una mano que en el Hold’em sería buena. En Omaha siempre hay que jugar con manos altas, pero tan altas como sea posible.
En el Omaha suele haber más jugadores en las mesas y los pagos suelen ser más altos, por lo que es conveniente poder armar varias manos del Hold’em para que podamos elegir, y también hay que tener muy en cuenta en qué posición se sale en la mesa. De hecho, si se juega contra cinco jugadores en el flop, es como si hubiera treinta jugadores más esperando su turno para combinar sus cartas, debido a que aquí hay muchas más cartas para escoger.
Es importante, así, saber apostar en función de la posición, y aprovecharse de cuando a uno le toca ir el último. Se deben controlar asimismo las típicas situaciones en las que el jugador tiene una escalera y en el flop se ve que hay tres cartas comunitarias de igual palo o una pareja, con lo que habría una jugada que casi seguro acabaría con la escalera. En definitiva, que hay que ir siempre con jugadas muy altas, porque las probabilidades de que los demás tengan una jugada media es muy elevada.