Hace ya más de diez años cuando Chris Ferguson venció en la final de las World Series Of Poker del año 2000 a un gran jugador como TJ Cloutier en el heads-up final. El bueno de Ferguson implantó un estilo de juego que ha creado escuela durante muchos años no sólo en Las Vegas sino también en todos los rincones del mundo: el tight-agresivo.
Este tipo de juego consiste en esperar pacientemente a recibir las mejores cartas o manos con muchas odds antes de entrar directamente al bote. Los faroles deben ser los justos y necesarios y hay que intentar dar siempre la imagen de que se es poseedor de las nuts.
Este estilo fue muy rentable en los casinos físicos hasta mediados del año 2003. A partir de entonces, empezaron a extenderse como regueros de pólvora los casinos virtuales y su consecuencia fue la aparición de geniales jugadores de poker que manejaban el juego a golpe de ratón. A día de hoy, son los referentes del circuito internacional.
A partir de ese preciso instante, cuando las nuevas tecnologías fueron acaparando el protagonismo de la industria del póquer, el juego tight-agresivo empezó a caer en el olvido. No obstante, en los últimos meses se está viendo a bastantes jugadores adoptar una postura algo indolente para luego asestar el golpe de gracia con una mano espectacular. ¿Vuelve el juego tight-agresivo?