El mundo de las salas de poquer online no es muy diferente al de los portales de apuestas deportivas o los casinos en línea, en el sentido de que ofrecen una buena cantidad de ofertas para jugar incluso gratis.
Los bonos en las salas de póquer no son muy distintos a los tipos de bonos que se pueden encontrar en un casino. Es decir, que un jugador puede beneficiarse de un bono que le proporcione saldo extra para jugar, o de uno de esos bonos que valen por partidas gratis y que permiten llevarse dinero si uno gana, pero que no incrementan el saldo del jugador como tal.
En el póquer quizá el funcionamiento de los bonos sea distinto, ya que no es lo mismo jugar en una mesa que en un torneo. Y luego está el tema de los torneos freeroll, en los que no hay que pagar dinero para entrar.
En definitiva, que en el póquer hay ofertas similares a las del resto de salas de juego online, así como opciones de jugar partidas gratis, pero hay que estudiar las condiciones de cada bono para entender realmente en qué consisten.
Es habitual que nos encontremos bonos de dinero directo, es decir, de saldo, bonos con condiciones que suministran al jugador ventajas como dinero extra, pero sujeto todo ello a unas condiciones que hay que cumplir luego y que frecuentemente consisten en gastar más dinero.
Asimismo, hay bonos especiales para clientes VIP, y en concreto programas especiales de ventajas para los jugadores asiduos. De todas formas reincidimos en que el funcionamiento del póquer online no es exactamente igual al de las casas de apuestas, porque mientras que allí uno ingresa dinero y lo apuesta, o gasta su bono de apuestas y espera los beneficios en caso de acertar, en el póquer con frecuencia lo que hay es una comisión que cobra la sala para permitir que los jugadores jueguen allí.
Pero algunas casas bonifican a sus jugadores habituales devolviéndoles parte de esas comisiones al cabo del tiempo.
Al margen de todas estas ventajas, una determinada sala puede ofrecer a sus jugadores entradas, sorteos e incluso tratos especiales, como ofrecerles ser jugadores pro de la sala y representarla en los eventos en vivo.
Hace ya más de diez años cuando Chris Ferguson venció en la final de las World Series Of Poker del año 2000 a un gran jugador como TJ Cloutier en el heads-up final. El bueno de Ferguson implantó un estilo de juego que ha creado escuela durante muchos años no sólo en Las Vegas sino también en todos los rincones del mundo: el tight-agresivo.
Este tipo de juego consiste en esperar pacientemente a recibir las mejores cartas o manos con muchas odds antes de entrar directamente al bote. Los faroles deben ser los justos y necesarios y hay que intentar dar siempre la imagen de que se es poseedor de las nuts.
Este estilo fue muy rentable en los casinos físicos hasta mediados del año 2003. A partir de entonces, empezaron a extenderse como regueros de pólvora los casinos virtuales y su consecuencia fue la aparición de geniales jugadores de poker que manejaban el juego a golpe de ratón. A día de hoy, son los referentes del circuito internacional.
A partir de ese preciso instante, cuando las nuevas tecnologías fueron acaparando el protagonismo de la industria del póquer, el juego tight-agresivo empezó a caer en el olvido. No obstante, en los últimos meses se está viendo a bastantes jugadores adoptar una postura algo indolente para luego asestar el golpe de gracia con una mano espectacular. ¿Vuelve el juego tight-agresivo?
Muchos jugadores creen que ganar en el mundo del póquer es coser y cantar. Y nada más lejos de la realidad ya que hay muchos factores que entran en juego y que muchas veces pasan desapercibidos por la mayoría de los jugadores. Uno de ellos es encontrar el lugar idóneo en la mesa de juego. Podría parecer una banalidad pero no lo es.
Realmente, ¿cuáles son las tácticas para seleccionar la mejor mesa? ¿Cuáles son los asientos en los que el jugador tiene ventaja real sobre el resto de participantes en la mesa? ¿Por qué estar en un lado de la mesa y no en otro? Para que una mesa sea favorable desde un principio se tienen que dar algunas de las siguientes particularidades.
Hay que destacar que cuando participan jugadores novatos o fishes todo es mucho más fácil. Y cuando se tiene la posición ganada con respecto a ellos, las posibilidades de éxito aumentan considerablemente. De este modo, se podrán jugar botes con posición no sólo contra los jugadores inexpertos sino también contra los limpers o los que se marcan muchos faroles.
Por tanto, los factores que hacen que una mesa sea buena es que exista un gran porcentaje de jugadores que ven el flop y que haya grandes botes. Cuantos más jugadores vean el flop mayores probabilidades estadísticas habrá de que la mesa esté repleta de fishes, pescado fresco o jugadores débiles.
Todo buen jugador de póquer debe saber interpretar los tells o llamadas que realizan los jugadores en cualquier mesa. Son señales que cualquier jugador completo debe saber cazar al vuelo para poder adelantarse a todas las situaciones y jugadas de otros participantes en la mesa.
Pero para ello, se requiere muchísima experiencia y sobre todo una observación pormenorizada de todo lo que acontezca en la mesa. Para poder ser un jugador de póquer competitivo, es necesario contar con la clarividencia mental suficiente además de conocer todos los entresijos tácticos y estratégicos de este juego de cartas.
Hay que saber que cuando algún jugador diga “voy” o “subo” con cierto atisbo de miedo es que, generalmente, es poseedor de una mano bastante potente. De lo contrario, si un jugador se muestra ufano, despreocupado y sorprendentemente confiando es que, seguramente, tiene una mano débil. Son situaciones que hay que saber interpretar correctamente.
Con este tipo de tretas, los jugadores pretenden descentrar al resto de participantes pero si se realiza un análisis concienzudo sobre el propio jugador y su mano se pueden llegar a sacar conclusiones sorprendentes. El buen lector de tells es aquel que no se vanagloria de sus logros sino que los utiliza a su favor con gran discreción.
Todos los jugadores saben que en el mundo del póquer nadie nace enseñado. En un principio, hay que aprender el valor de las cartas, añadir rangos preflop, qué son las outs, el showdown… Con este tipo de cosas, el jugador va aprendiendo un número creciente de estrategias que puede poner en práctica en sucesivas manos.
Pero no todo se basa en el conocimiento al dedillo del juego. En el póquer, como en tantos otros juegos de azar, es necesario contar con una clarividencia mental extraordinaria. Eso se puede lograr a través de la disciplina, tan necesaria en el póquer como en el resto de juegos de cartas donde la psicología juega un papel primordial.
Muchos jugadores cuando llega el momento decisivo de su mano decide coger el camino más fácil y tirar por la calle del medio. Es ahí cuando alguien puede atisbar si está delante de un jugador bueno, regular o mediocre en la medida en que éste tome sus propias decisiones y éstas sean más o menos acertadas.
De nada sirve haber leído centenares de libros de póquer si a la hora de la verdad, el jugador se sale por la tangente. Para poder llegar a ser un jugador disciplinado hay que aprender de los errores. Por otra parte, siempre que hay mantener la mente ocupada y concentrarse en la consecución de un objetivo concreto. Sólo así un jugador podrá ser considerado completo.
La modalidad de mesa corta o shorthanded tiene unas particularidades muy especiales que la hacen especialmente indicada para los jugadores que tal y como se dice en el argot del póquer “ se lanzan al cuello”. Los jugadores que prefieren poner en práctica tácticas conservadoras deberían abstenerse de jugar mesas cortas.
Este tipo de jugadores agresivos siempre andan buscando las debilidades de sus oponentes y son expertos en dinamitar mesas que tienen un estilo de juego muy tight. Para poder implementar estrategias válidas en este tipo de mesas hay que conocer, en primer lugar, los errores más comunes por parte de los jugadores más inexpertos.
El primero de ellos y el más común es jugar demasiado tight. La agresividad en el juego casi siempre tiene premio en las mesas cortas. Las mejores oportunidades para atacar son postflop por lo que si se posee en preflop muy tight, mejor no tentar a la suerte. Son consejos que vale la pena seguir.
Otro de los errores más comunes es jugar muy pasivo preflop. Hay que evitar hacer call pues esto será tomado como una muestra inequívoca de debilidad. Por último, hay que evitar siempre pasar demasiadas veces tras el flop. Hay que descartar las largas esperas en la recepción de buenas cartas ya que, de este modo, se están dejando pasar muchas y muy buenas oportunidades.
Los millones de aficionados al juego del poquer que hablen o entiendan el español están de enhorabuena ya que Negreanu acaba de publicar un libro en este idioma con el que pretende que el jugador medio encuentre un buen manual de consulta teórica sobre todo en el aspecto de tácticas que tienen por objeto mejorar las prestaciones en una mesa de poquer.
Este libro, que ha sido editado por GX, se publicará en fechas recientes en España con el título Poker Texas Hold’em El Poder de la Estrategia. Constará de 400 páginas y ha sido escrito íntegramente y supervisado por el mismo Daniel Negreanu.
Este hombre es una auténtica celebridad en el mundo del póquer y, por tanto, ha contado con la colaboración de otros grandes jugadores como Evelyn Ng especializado en las estrategias de cash en los torneos, Todd Brunson auténtico especialista en las partidas de cash con límites altos, Erick Lindgren que se centra en el Hold’em online, Paul Wasika y David Williams.
Algunos jugadores españoles de reconocido prestigio han puesto su granito de arena en la confección de este libro. Es el caso de Juan Manuel Pastor que ha colaborado en la contraportada o Jordi Martínez que se ha encargado de las labores de traducción.
En estos momentos el poquer online ha revolucionado por completo el panorama de la industria de los juegos de azar y ocio virtual. Ya nada es lo mismo desde la aparición de las mesas online de póquer. Unas de las estrategias más comunes en el mundo de las cartas, y en concreto en el póquer, ha sido lanzar faroles o farolear tal y como se conoce en el propio mundillo.
Antes los jugadores eran mucho más metódicos, fríos y calculadores. A día de hoy, la tendencia ha cambiado y jugadores forjados en el ámbito del póquer online como durrrr, Ziigmund o Isildur1 emplean estrategias mucho más agresivas y arriesgadas. Esta nueva hornada de jugadores se ha aprovechado del nuevo entorno virtual que propicia el desarrollo de nuevas estrategias.
En este sentido, es lógico afirmar que el hecho de farolear es una práctica mucho más frecuente en el póquer online que en el físico. No hay miradas furtivas, manos temblorosas y gestos elocuentes de nerviosismo que delate a los jugadores inexpertos.
El problema de farolear es hacerlo en exceso. Y en el póquer online, lo suelen hacer los más inexpertos y peor aún, los que se encuentran en una situación poco ventajosa. Un farol debe lanzarse siempre y cuando se juegue con posición y se conserven algunas outs. Farolear en otro contexto puede ser peligroso.